DULCES MAREAS. EL DIARIO DEL CIUDADANO PEZ. Flotar, fluir, fluorescente. Pez adicto




Hoy, que no hace sol, tengo más espacio y tranquilidad. Encima y debajo del puente se respira una quietud que el verano se había llevado y que, francamente, empezaba a echar bastante de menos. No, no me molestan los niños, no me entiendan mal... pero llegar a ser  parte de un paisaje no admite mucha compañía. Es un ejercicio de soledad,  fe, paciencia y mucho coraje.
Rodeado, este ciudadano ni flota ni fluye.
Rodeado, este ciudadano tendría que volverse fluorescente y chirriar para que le mirara alguien.
A solas, el entorno llega a engullirme y  es entonces cuando siento que formo parte un ciclo  mágico y que mi vida tiene un precioso e importante sentido. 
Pez adicto.



Comentarios

Carmen Suarez ha dicho que…
Todo un placer leer tus interesante escritos.
caminos de (v)ida y vuelta ha dicho que…
¡Gracias, Carmen! Este ciudadano y yo te agradecemos la atención que nos prestas y tus comentarios. Pez tiene que darse más... a ver si consigo un poquito más de tiempo para hacerlo hablar y crecer. ¡Feliz domingo!