DE MAÑANA. Tocar bola y camino




Me lesioné hace más o menos una año al resbalar por culpa del exceso de arena en una pista de pádel. Inmediatamente tuve que hacer rehabilitación en una mano y algunos meses después de la caída, una rodilla empezó a reclamar atención y calma. 
Hoy sábado, después de dos meses sin jugar, vuelvo a la cancha para comprobar si todo está en su sitio, si tengo fuerza, si puedo seguir jugando o tengo que dejarlo.
Llevo muchísimos años practicando este deporte. La cancha me ha dado muchas horas de buena vida, amistades, energía y una vía de escape inmejorable. Ni un rato de malos rollos, competiciones malsanas o enfrentamientos al límite. 
Sería para mí una gran frustración aparcar raquetas, zapatillas y moqueta; entre ellas y gracias también a mis compañeras y compañeros de partidos he canalizado, aceptado y corregido muchas situaciones tóxicas.
Vamos a ver... Crucemos los dedos, invoquemos a la prudencia y confiemos, como siempre y por encima de todo, en mi fisioterapeuta, que ha entendido mis lesiones y mi necesidad de seguir pala en mano y caminos arriba y abajo.
¡Muy buenos días, caminantes! 
¡Vamos allá!

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